Jueves 24 de Julio, 2014

El P. Germán Arana visitó el Seminario diocesano

Seminario

Por: Jorge Moreno Pérez, seminarista de 5º año

En estos días nos ha visitado, D. Germán Arana Beorlegui: Jesuita, de la tierra de Loyola y Javier. Fue Rector del Centro de Espiritualidad y de la Casa de Ejercicios en Javier. Rector de la Comunidad Jesuita de la Gregoriana de Roma. Actualmente es Rector del Colegio Mayor y Seminario Pontificio Comillas, en Madrid. Es profesor de Dirección Espiritual y asesor en la formación espiritual de varios seminarios e instituciones de formación sacerdotal. 

D. Germán Arana Beorlegui, vino el sábado día 11 de mayo. Recibido por el director espiritual del Seminario, D. José Antonio Medina Pellegrini,  D. Germán Arana nos dirigió unas palabras a todos los seminaristas, excepto a los diáconos que se reuniría con ellos el día próximo. D. Germán, antes de comenzar la plática recordó los días previos que pasó en Cádiz antes de partir por primera vez a las Américas. Sus palabras llenas de consuelo y confianza en el Señor Resucitado, han sido para cada uno de nosotros como una verdadera renovación a la llamada del Señor. Y así, lo pudimos experimentar en celebración eucarística que tuvo lugar a continuación. Fueron palabras sabias, fruto del amor al sacerdocio y de su propia experiencia.

A continuación, trataré de exponer brevemente algo de lo que nos dijo a nosotros, los seminaristas: «El sacerdote es sacramento de la misericordia del Señor…», acentuando que la base del sacerdocio será fundamentalmente la persona, pues será signo de su presencia que redime y acompaña. También nos habló de la importancia que tiene el seminario como tiempo de discernimiento para cada uno de nosotros: «El tiempo de seminario tiene dos funciones unidas: discernir la vocación y preparar al candidato para la vida sacerdotal». Subrayó, que es necesario tener experiencia de Dios palpable, pues la única seguridad es el vínculo con Jesucristo Resucitado. Nos animó a responder a la llamada del Señor desde lo más profundo del corazón, y siempre unidos a la Iglesia, pues sólo a la Iglesia le corresponde hacer ese discernimiento. Al final, D. Germán nos dijo, con esa mansedumbre y humildad que le caracteriza, que: «Siendo así, será Jesucristo quien os llame y será vuestra paz». Después nos habló un poco sobre la fraternidad sacerdotal.

El domingo día 12, estuvo atendiendo a los diáconos que este verano realizarán los ejercicios espirituales ignacianos de mes, en Pedreña (Santander). D. Germán, a lo largo de todo el fin de semana ha estado reunido y conversando con otras muchas personas que han querido aprovechar su presencia entre nosotros aquí, en la diócesis de Cádiz y Ceuta.

El lunes 13 de Mayo, día de la virgen de Fátima, celebró la eucaristía con todo el seminario. También tuvo lugar un desayuno tertulia, con algunos sacerdotes que quisieron compartir algunos momentos con él, ya que la presencia entre nosotros de D. Germán Arana, es también estar en la compañía de un hombre de Dios.

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